Lo perceptivo como núcleo conceptual para trabajar tiempo y espacio en E.G.B. 2.
Experiencias de Aula

La búsqueda de la información: las herramientas cartográficas y fotográficas.

Desde los paisajes cotidianos se trabaja a través de croquis la orientación espacial y su representación, para luego trabajar fotos de otras épocas para analizar los cambios a través del tiempo.

El artículo de abril (LÓPEZ, M; RODRÍGUEZ, S., 2000 d) presentó una serie de ejercicios para trabajar las herramientas cartográficas en la E.G.B. 1, en esta entrega nos referiremos a propuestas para la E.G.B. 2.
Ya el niño entre 9 y U años presenta mayor curiosidad por el conocimiento de hechos nuevos y por clasificar y tipificar los datos, lo que permite que podamos ir incorporando un vocabulario más riguroso.

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Ya en esta etapa se puede comenzar a trabajar con puntos cardinales y hacer prácticas con la brújula, permitiendo desarrollar el conocimiento espacial proyectivo. También pueden trabajar las medidas lineales, pudiendo comparar longitudes de distintos fenómenos naturales (extensión de ríos, altura de montañas, etc.) y humanos (población de países, ciudades, producciones económicas, etc.), como así también comienzan a trabajar proporciones, utilizando escalas, y en la localización alfanumérica, facilitando el contacto con mapas de escala pequeña.
En definitiva, todo lo dicho permitirá al niño desarrollar su capacidad de organización espacial y de establecer relaciones entre lo físico y lo social.
En lo que respecta al aprendizaje del tiempo, en el segundo ciclo de la E.G.B. el alumno sabe relacionar órdenes de sucesión y duración y coordina las labores de espacio y tiempo con el concepto de velocidad. Pueden desarrollarse los conceptos de generación, sucesión de siglos y el antes y después de Cristo y se puede utilizar la periodización clásica (Prehistoria, Edad Antigua, Edad Media, Edad Moderna, Edad Contemporánea) y el calendario. Inclusive en el último año del ciclo se puede comenzar a desarrollar el concepto de simultaneidad.

1. ACTIVIDAD PARA TRABAJAR EL ESPACIO: EL CROQUIS DEL PAISAJE.

Se pide a los alumnos que realicen croquis de lugares que conozcan, teniendo en cuenta un itinerario cotidiano o familiar, indicando el recorrido y los cambios de dirección que deben hacer. De esta manera reconoceremos el desarrollo de la capacidad de autonomía en la orientación espacial y la capacidad de representación.

•  Se presenta a los alumnos un plano de un lugar conocido donde se ubica a un chico en un punto determinado y a otro chico en otro lugar. ¿Qué calle deberá tomar el primero para encontrarse con el segundo? ¿Qué cambios de sentido tiene que hacer en el recorrido?
•  Otro ejercicio que se puede hacer a continuación del anterior para identificar puntos y diseñar itinerarios en un plano de gran escala, a partir de una perspectiva aportada por una foto oblicua (que permita tener cierta perspectiva desde lo alto), podría ser el siguiente:
•  Se presenta una foto de un lugar familiar y se pide que marque, en este caso, cuáles son los edificios más altos y dónde la construcción es baja, además de ubicar a los espacios verdes.
•  Luego que pinte en el plano siguiendo las siguientes indicaciones:
- Color verde: espacios verdes.
- Color rojo: edificios de mayor altura.
- Color amarillo: zona de edificación baja.
- Color marrón: zona de relieve más alto.

foto
mapa

•  Señala en el plano con una línea el recorrido que debes hacer para ir de un edificio alto a otro o de un edificio alto al espacio verde más amplio.
•  Este ejercicio se puede complementar, si es posible, con el trabajo con una fotografía aérea del mismo lugar. De esta manera se permite identificar los elementos del paisaje desde una perspectiva aérea ortogonal.


2. ACTIVIDAD PARA TRABAJAR EL TIEMPO: LOS CAMBIOS SOBRE EL PAISAJE.

Desde lo teórico es conveniente empezar a trabajar con el niño que está en la franja de los 9-11 años con conceptos temporales más complejos. Se puede establecer la diferencia entre tiempo astronómico, al que los niños ya están acostumbrados debido a que datan cotidianamente sus actividades, y el tiempo histórico, utilizando dimensiones sencillas y aprehensibles, como ahora - hoy - presente. Al secuenciar de esta manera establecemos relaciones de homogeneidad que el niño puede trabajar. Lo mismo vale para antes - ayer - pasado y después - mañana - futuro.
La línea de tiempo es un instrumento de suma utilidad para visualizar (hacer "concreto") un concepto tan volátil para el niño que es el tiempo. Para llevarlo a un terreno comprensible se puede trabajar con genealogías familiares. Se les pide a los alumnos que averigüen en su. historia familiar las fechas de nacimiento de padres, abuelos y, si es posible, bisabuelos y tatarabuelos. Se construye la línea -recordemos que siempre debe ser proporcional y a escala- y se ubican las fechas obtenidas. Luego se pueden realizar actividades simples que apunten a la comprensión del tiempo, basadas en preguntas como ¿cuántos años tenía tu abuelo paterno cuando nació tu papá? ¿Y cuántos cuando naciste vos? Y así sucesivamente. Esto permite aprehender el concepto de sucesión temporal. Se puede complejizar la tarea agregando fechas de otros hitos familiares: casamientos, nacimientos de hermanitos, fallecimientos, etc.
Luego podemos llevar el concepto a un plano todavía más abstracto, por ejemplo al trabajar con culturas indígenas se puede realizar la misma actividad, pero agregando la periodización clásica de la Historia y se puede preguntar: ¿a qué Edad tradicional corresponde el esplendor de la cultura maya? ¿Y la azteca? ¿Y la inca? ¿Se "conocieron" esas culturas entre sí? (Esta consigna sirve también para trabajar el concepto de espacio.) ¿Qué culturas conocieron los conquistadores europeos? ¿Cuál/es no? ¿Por qué? Es importante también incluir los conceptos Antes y Después de Cristo, lo que nos lleva a la organización del tiempo y el calendario. Aquí es conveniente trabajar sobre el concepto de división plural del tiempo. Para ello se puede investigar acerca de cómo "cuentan" el tiempo otras culturas, como ser judíos, musulmanes o chinos; o bien volver sobre los grupos indígenas americanos y ver cómo contaban el tiempo los mayas. Como el niño en este ciclo tiene como máximo 11 años sólo pretendemos con estas últimas actividades introducirlo en el concepto de división simultánea y múltiple del tiempo. La aprehensión del concepto queda reservado al Tercer Ciclo de la Educación General Básica.
Otro concepto interesante que se puede trabajar en este ciclo es la diferenciación entre el relato verosímil pero no real (por ejemplo, la leyenda) y el verosímil y real (el relato histórico). Esto sirve para iniciar el camino hacia el pensamiento científico. Por ejemplo, si estuvimos trabajando con culturas indígenas tomar algún relato que nos hable sobre la toponimia de un lugar, analizar que elementos fantasiosos están incluidos en ese relato, establecer la relación entre el nombre y las características físicas del lugar, desechar los elementos inverosímiles e intentar una explicación más "científica", pero provisoria, a través de un relato histórico - geográfico, de por qué ese lugar se llama así. Puede parecer ambicioso para un niño de 9 a 11 años, pero vale la pena intentar este camino, que lleva a una posterior autonomía y mayor cientificidad en el pensamiento.
Ahora bien, volviendo a las actividades planteadas en el ítem 1, se pueden ensayar los siguientes ejercicios para la compresión histórica:

•  Identificados los edificios conocidos en el plano se elige, por ejemplo, la Escuela. Se toman algunos domicilios de alumnos y se establece cuánto tiempo tarda cada uno en llegar a la Escuela. Se establece también qué medios de transporte se utilizan para realizar el recorrido (a pie, en bicicleta, en auto, en colectivo, en tren, etc.). Sirve para establecer la relación velocidad - movimiento - tiempo e iniciar en el concepto de simultaneidad.
•  Se establece qué tipo de transportes se usaban en el lugar, por ejemplo, cuando sus padres y/o abuelos eran chicos. ¿Son los mismos? ¿Cuáles estaban antes que ahora no se utilizan? ¿Y al revés? ¿Qué pasa con los tiempos? Sirve para comprender la sucesión.
•  Se puede hacer un sencillo ejercicio "de campo". Se sale con los alumnos al área representada, que como ya dijimos es un lugar conocido y muy probablemente cercano a la Escuela, y se toma registro de las actividades que se realizan. Si hay gente o no, si son chicos o adultos, si hay medios de transporte, si hay negocios y de qué tipo son, si están cerrados o abiertos. Lo conveniente es confeccionar varios registros, por ejemplo a la mañana, al mediodía y a la tarde y los días de semana y los domingos. Se confecciona un cuadro comparativo. Sirve para reforzar el concepto de simultaneidad.
• Se le pide al papá o al abuelo que nos escriba un relato de cómo eran las actividades en el barrio cuando ellos eran chicos (siempre y cuando hayan vivido en ese lugar). Se establecen comparaciones, se registran similitudes y diferencias. Sirve para comenzar con las ideas de proceso, cambio y permanencia.
• Si es posible se concurre a una biblioteca o archivo local y se buscan datos acerca de las actividades que se realizaban en el lugar en épocas pasadas, coincidentes con las generaciones de padres y abuelos. Se establecen comparaciones con los relatos pedidos en el punto anterior. Sirve para establecer el concepto de verosimilitud e iniciar en el proceso científico de búsqueda de información, contrastación de fuentes y establecimiento de explicaciones provisorias.


Por Mario López y Sergio E. Rodriguez
Extraído de revista “La Obra” nº947 pág 32

 
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