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Historia
En el siglo IV a.C. la península balcánica y la costa del mar Adriático estaban pobladas por las tribus de Iliria, Tracia y Panonia, además de colonias griegas. A mediados del siglo II a.C. Roma derrotó la alianza de los pueblos ilirios y comenzó la colonización de la nueva provincia de Iliria. Surgieron importantes ciudades romanas, como Emona -hoy Liubliana (Ljubljana)-, Mursa (hoy Osijek) y Singidunum (hoy Belgrado). Cuando el Imperio Romano se dividió en las partes Oriental y Occidental, la frontera pasó por los actuales territorios yugoslavos. Al final de la dominación romana se estableció el cristianismo. En los siglos V y VI d.C. esos territorios fueron invadidos por diversas tribus nómades (visigodos, hunos, ostrogodos, ávaros, búlgaros y eslavos), que impusieron sus propias creencias religiosas. El cristianismo volvió a ganar terreno entre los siglos IX y XI. Del siglo VII al XIII se formaron varios estados feudales. Los serbios estaban separados y fueron incapaces de resistir la presión externa. Bosnia quedó avasallada por Hungría y el resto, por Bizancio, hasta el estado de Ducla. Macedonia estaba dividida entre Bizancio y Bulgaria. (Ver Bosnia y Herzegovina y Croacia) A mediados del siglo XI, en el reinado de Esteban Nemanic (1168-1196), Serbia se liberó de la dominación bizantina. Los gobernantes serbios de la dinastía de los Nemanic lucharon contra las religiones no cristianas difundidas en los Balcanes, tratando de que el Papa les otorgara el título real. Lograron su propósito en 1217, pero esto no provocó una expansión de la fe católica. En 1219 se fundó la Iglesia serbia, con la celebración de las misas en serbio. Bajo el reinado de Esteban Ducán (1331-1355), el estado serbio medieval alcanzó su máxima extensión, cuando ocupó a Albania y Macedonia. Desde mediados del siglo XIV, el Imperio Otomano inició la conquista de los Balcanes y en 1389 venció a las fuerzas serbias en la batalla de Kosovo. Se inició un período de dominación otomana, de 489 años. En los siglos XIV y XV se produjeron las primeras emigraciones de Serbia y Bosnia hacia las regiones eslavas vecinas, hasta Rusia. Toda Macedonia entró en el Imperio Otomano en 1395. Bosnia, que desde mediados del siglo XII era vasallo del reino húngaro, fue conquistada por los otomanos en 1463 y la población eslava de Bosnia fue islamizada. En 1465, cayó Herzegovina. Anteriormente, Venecia había anexado los territorios costeños de Neretva a Zetina. Dubrovnik, ciudad-estado, estuvo bajo la autoridad de Hungría y, desde 1526, bajo el poder del Imperio Otomano. Entre los siglos XVI y XVIII, los territorios de Yugoslavia, en las fronteras hasta 1991, se repartieron entre el Imperio Otomano (Serbia, Bosnia, Herzegovina, Montenegro y Macedonia), los Habsburgo (Croacia, Eslovenia, Eslavonia, parte de Dalmacia y Voivodina) y la República Veneciana (Istria y Dalmacia). Después que fuera aplastada la insurrección de 1690 en la vieja Serbia, unas 70 mil personas se refugiaron en territorios de los Habsburgo. El Imperio Otomano trasladó a musulmanes albaneses a los territorios abandonados (Kosovo y Metojia). Después de la Guerra Ruso-Turca de 1768-1774, por el Tratado de Kuchuk-Kainardzhi, Rusia obtuvo el derecho a apadrinar la población ortodoxa del Imperio Otomano. Como consecuencia de las Guerras Napoleónicas, Austria se apoderó de los Balcanes en 1797. El pashalik balcánico (norte de Serbia), que pertenecía al Imperio Otomano, como resultado de la primera insurrección serbia (1804-1813), la Guerra Ruso-Turca (1806-1812) y la segunda insurrección serbia (1815), obtuvo autonomía interna. Los líderes políticos y militares Gueorgui Cherni (Karagueorgui) y Milos Obrenovic fundaron las dinastías gobernantes de Serbia. En 1829, Serbia se convirtió en principado independiente dentro del Imperio Otomano, con Milos Obrenovic como príncipe. En el Congreso de Berlín, en 1878, las potencias europeas reconocieron la plena independencia de Serbia y Montenegro, que se convirtieron en reinos en 1882 y en 1905, respectivamente. En las guerras de los Balcanes, en 1912 y 1913, Serbia, Montenegro, Grecia, Rumania y Bulgaria se aliaron primero contra el Imperio Otomano. Posteriormente se disputaron entre sí sus dominios en esa región. Macedonia quedó dividida entre Serbia, Grecia y Bulgaria. Serbia y Montenegro ampliaron sus territorios. La resistencia serbia al Imperio Austro-Húngaro provocó el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, en 1914, en Sarajevo, hecho que marcó el inicio de la Primera Guerra Mundial. Al final de la conflagración que determinó la caída del Imperio Austro-Húngaro, en 1918 se fundó el reino de los serbios, croatas y eslovenos, que comprendía a Serbia, Montenegro, Eslovenia, Croacia, Eslavonia, Bosnia y Herzegovina. En 1929, pasó a llamarse Yugoslavia (tierra de los eslavos del sur). El gobierno quedó en manos de serbios y, bajo el reinado de Alexandr Karagueorgevitch, se convirtió en una dictadura. La política nacionalista del régimen generó un fuerte movimiento antiserbio entre croatas y otras minorías étnicas, que condujo al asesinato del rey, en Marsella, en 1934. Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Yugoslavia era neutral. En 1941, cuando las tropas alemanas e italianas lo atacaron, el país estaba fragmentado en el frente interno y fue fácil dominarlo en pocos días. El rey y el gobierno emigraron a Londres. Durante la ocupación el comando alemán practicó una política de exterminio contra la población serbia y musulmana. Dos grupos hostiles entre sí, emprendieron la resistencia: los nacionalistas llamados chetniks leales al rey, al mando de Draza Mihajlovic, y los partisanos bajo la dirección del croata Josip Broz, más conocido por su nombre de guerra, Tito. Este grupo, compuesto por comunistas en favor de una Yugoslavia unificada y fuerzas antinazis de todas las repúblicas, con excepción de Serbia, se convirtió a la postre en la Liga Comunista de Yugoslavia (LCY). En una sangrienta lucha contra las tropas de ocupación y sus aliados croatas del movimiento ustashi (fascistas) la guerrilla de Tito logró imponerse. Después de la liberación del país, en mayo de 1945, se formó el Gobierno Provisional encabezado por Tito, que contó con el respaldo de la Unión Soviética y Gran Bretaña. La guerra costó la vida a 2.000.000 yugoslavos; 3.500.000 perdieron su hogar. El país estaba en ruinas. La LCY se integró en 1947 al Cominform (Buró de Información de los Partidos Comunistas y Obreros), pero se retiró en la primavera de 1948, por discrepancias con el liderazgo del PC soviético. La URSS inició un bloqueo económico contra Yugoslavia, que obligó al país a fortalecer sus lazos con Occidente y el Tercer Mundo. Después de una fase de conducción centralista de la economía, que incluyó la colectivización forzosa de la agricultura, en 1950, Tito introdujo el concepto de autogestión. Su objetivo era asegurar que los trabajadores, en forma directa, tomaran las decisiones referentes a sus condiciones de vida y trabajo, y proteger a la vez la democracia socialista contra las tergiversaciones tecnocráticas y los abusos del estatismo. El sistema se basaba en la propiedad social, no estatal, de los medios de producción y los recursos naturales, administrados por los trabajadores. Formas similares de autogestión se desarrollaron en el comercio y los servicios. Tito fue uno de los fundadores del Movimiento de Países No Alineados. El líder yugoslavo definió el No Alineamiento como el procedimiento por el cual los países no ligados a bloques político-militares participan en los problemas internacionales, sin ser satélites de las grandes naciones. Calificados de "revisionistas", los yugoslavos fueron aislados del movimiento comunista internacional por su política exterior de neutralidad y su modelo heterodoxo de organización social y económica. Las relaciones con la URSS mejoraron lentamente después de la muerte de Josef Stalin, en 1953. {mospagebreak} También en 1953, la Ley de Reforma Agraria autorizó la agricultura privada y el 80% de la tierra volvió a manos particulares. La combinación de la actividad económica privada y autogestionada llevó a tasas anuales promediales de crecimiento del PNB de 8.1%, entre 1953 y 1965. En 1968, la producción industrial era doce veces mayor que en 1950, año en que se estableció el sistema autogestionario, y en la economía nacional su peso era tres veces mayor que el de la producción agrícola. En consecuencia, el modelo económico y social del país suscitó gran interés en la izquierda europea. Este ritmo de crecimiento disminuyó levemente desde fines de la década de los años 1960. Aún así, hasta fines de los años 1970, el crecimiento anual superó el 5% . El presidente Tito estaba consciente de las tensiones interétnicas y del fuerte declive socioeconómico entre el norte industrializado y el sur subdesarrollado dentro de la vieja Yugoslavia. Por esta razón anunció en 1970, que después de su dimisión la dirección del país debía ser ejercida por un organismo formado por las repúblicas federadas y las provincias autónomas. En 1971 y 1972, se agudizaron los conflictos étnicos, sobre todo entre serbios y croatas. Croacia presentó una demanda contra el sistema confederal. Desde 1974 se registró un ascenso del movimiento separatista albanés en Kosovo. Tras la muerte de Tito, en abril de 1980, el poder pasó a una presidencia colegiada, compuesta por un representante de cada república y provincia autónoma y por el presidente de la LCY. La presidencia se ejercía en forma rotativa y por un año. El nuevo régimen ratificó la opción de Tito por el socialismo autogestionario y el no alineamiento. En marzo y abril de 1981, en la provincia autónoma de Kosovo, lindante con Albania, estallaron disturbios, que se reiteraron en 1988 y 1990. Con una población de origen albanés de 1.900.000 personas (90% del total) era la provincia más pobre de la ex Yugoslavia. En 1990, el desempleo era del 50% y su PBI per cápita anual llegaba a solo 730 dólares, mientras el de Serbia se situaba en 2.200 dólares. El gobierno federal acusó a fuerzas nacionalistas y separatistas extremistas, instigadas desde el extranjero, de buscar la secesión de Kosovo de Serbia y de Yugoslavia. Muchos serbios y montenegrinos abandonaron la región. La represión de las rebeliones en Kosovo produjo muertos y heridos, mutuas reclamaciones diplomáticas de Belgrado y Tirana, así como la renuncia, en marzo de 1990, del jefe de gobierno de Kosovo, Jusuf Zejnullahu. Hubo tensiones en otras repúblicas, debido al crecimiento de grupos activistas musulmanes y católicos. Al analizar los conflictos interétnicos y la inflación -que en 1986 era de 90% y en 1989 superó los cuatro dígitos-, la LCY los consideró ecos de contradicciones más profundas. En esos años, la apertura de varios procesos judiciales por casos de corrupción en el gobierno evidenciaron el desmoronamiento del sistema. Los partidos comunistas de Eslovenia y Croacia anunciaron su salida de la LCY. En un congreso realizado en enero de 1990, la LCY renunció al monopolio político que le otorgaba la Constitución y pidió al Parlamento una nueva carta magna que excluyera el sistema de partido único y el papel dirigente asignado a la Liga en todos los sectores de la vida pública. En las primeras elecciones pluripartidarias desde la Segunda Guerra Mundial, en abril de 1990, en todas las repúblicas, menos Serbia y Montenegro, triunfaron grupos nacionalistas que exigían la secesión o una estructura confederativa. Desde 1989, el último primer ministro de la Yugoslavia socialista, Ante Markovic, croata de orientación neoliberal, impulsó reformas estructurales para hacer frente a la crisis. El país eliminó impuestos aduaneros en 90% de sus importaciones, las que crecieron en 11.9%, mientras sus exportaciones se incrementaron a un ritmo menor (5.6%). Hubo un leve crecimiento del PBI (0.6%) y de la producción industrial (0.9%). La producción agrícola aumentó en 5.2% y los ingresos reales crecieron promedialmente en 26.6%. Los precios minoristas subieron un 1.255,7% en 1989 y 587,6% en 1990. A partir del año 1990 la situación se deterioró definitivamente, con la excepción del comercio exterior, el cual, desde 1991, también se tornó negativo. La producción industrial cayó en 20-18% en Serbia y 13% en Montenegro- y la deuda externa bruta de toda la Federación llegó a 16.295 millones de dólares. De este monto, más de 5.500 millones correspondían a Serbia y Montenegro. En medio de las presiones sociales derivadas de la situación económica y de la disolución estatal se enfrentaron dos concepciones: por un lado, la de una descentralización que evitara a las regiones más ricas tener que financiar el desarrollo de las más pobres, defendida por el comunista renovador Milan Kucan, presidente de Eslovenia; y por otro lado, la de reforzar el poder central y profundizar la solidaridad en el interior de la federación, que propugnaba el presidente serbio y líder del Partido Socialista de Serbia (ex-Liga Comunista de Serbia), Slobodan Milosevic. En diciembre de 1990, el parlamento de Croacia adoptó una nueva Constitución, que contemplaba el derecho a separarse de la federación. Al mismo tiempo, un plebiscito en Eslovenia aprobó la independencia. En los meses siguientes, el desacuerdo sobre la reforma del sistema federal y la designación del presidente generó una crisis sin solución en la presidencia colectiva yugoslava. El 8 de setiembre de 1991, Croacia y Eslovenia declararon su independencia de la federación. La población serbia de Croacia expresó a su vez la intención de separarse de este país. El ejército federal, cuyos mandos respondían principalmente a Serbia, intervino en ambas repúblicas alegando que la separación era una amenaza a la integridad de Yugoslavia. (Ver Croacia, y Bosnia y Herzegovina) Se desató la guerra, que en el caso de Croacia cobró miles de víctimas entre la población civil de ambas partes. Llevó a la destrucción de ciudades enteras, como por ejemplo Osijek, Vukovar y Karlovac, por parte de las tropas federales y a la ocupación de aproximadamente un cuarto del territorio croata. Se trata de los territorios de Eslavonia del Oeste y del Este, así como de la llamada Krajina, que a fines de 1991 se proclamó "República de la Krajina Serbia". En diciembre renunciaron tanto el presidente del gobierno colegial, Stjepan Mesic, como el primer ministro Markovic, los últimos representantes de un gobierno unificado. Markovic, de origen croata como Mesic, no estaba dispuesto a presentar el proyecto de ley de presupuesto para 1992, por entender que estaba dirigido contra Croacia. 81% de los gastos previstos estaban destinados al ejército federal. A fines de 1991, se contaron alrededor de 550.000 personas refugiadas, 300.000 de ellas de los territorios ocupados en Croacia. En el territorio que aún se definía como Yugoslavia, durante 1992, el presidente serbio, Milosevic fortaleció su posición, al pasar a retiro a 70 generales y almirantes de las fuerzas armadas federales no incondicionales a su liderazgo. Logró además, la adhesión de Montenegro a su plan de establecer una Yugoslavia unificada con centro en Belgrado, a través de un plebiscito en esta república, el 1° de marzo, que fue boicoteado por la oposición. El 15 de enero de 1992, la Comunidad Europea reconoció a Croacia y Eslovenia como Estados soberanos. El 27 de abril, el parlamento compuesto por diputados serbios y montenegrinos, anunció la fundación de la nueva República Federal de Yugoslavia, una federación entre Serbia y Montenegro, con un sistema parlamentario de gobierno. {mospagebreak} Los combates en las regiones de conflicto interétnico proseguían, concentrándose desde abril de 1992 en la república de Bosnia y Herzegovina, cuya independencia había sido reconocido por la CEE el 7 de abril. Para deslindar sus responsabilidades en las agresiones en Croacia y Bosnia y Herzegovina, durante los primeros días de mayo, Belgrado anunció que renunciaba a controlar las tropas del ex ejército federal que luchaban en las repúblicas independizadas. Lejos de tener el efecto deseado, la posición serbia llevó a la CEE a declarar, el 28 de mayo, un embargo comercial contra Yugoslavia. Pero las elecciones generales en la nueva federación, el 31 de mayo, fortalecieron aún más la posición de Slobodan Milosevic. Su Partido Socialista ganó el 70.6% de los votos en Serbia, mientras el Partido Socialista Democrático de Montenegro logró incluso el 76.6 %. La oposición democrática, así como las minorías albanesas y los musulmanes de la región del Sandchak boicotearon las elecciones, en la cual sólo participó el 56% del electorado. En las elecciones presidenciales de Serbia, del 20 de diciembre, Panic fue derrotado por Milosevic. Con su sustitución como primer ministro, el 9 de febrero de 1993, por Radoje Kontic se inició una fase de purgas en instituciones públicas de Serbia, en cuyo transcurso mas de mil empleados de la radio y televisión, así como intelectuales y docentes disidentes perdieron sus empleos. Finalmente, el 25 de junio, el presidente federal Cosic fue sustituido por Zoran Lilic, un hombre de confianza de Milosevic. La intransigencia del gobierno serbio se manifestó en Kosovo, donde cualquier intento de independencia fue reprimido en el marco de una política de aniquilación cultural. En la medida, en que la presidencia de Milosevic y del gobernante SPS se tornó mas autoritaria, se incrementó la presión internacional y se intensificó la crisis social y económica. Así, durante 1993 el 80% del presupuesto federal estuvo destinado a las fuerzas armadas y el 20% del PNB del país para apoyar a los serbios en Bosnia y Croacia. Durante los primeros nueve meses la actividad industrial bajó 39% con relación a 1992 y el PNB disminuyó de 25.000 millones de dólares en 1991 a 10.000 millones. El poder del Partido Socialista de Serbia, guiado por Milosevic, creció a partir de 1994. Desde las elecciones parlamentarias de diciembre de1993 contaba con 123 de las 250 bancas en la Asamblea y había formalizado alianzas con ocho diputados de la oposición, consiguiendo la mayoría en la cámara. Milosevic encarceló a sus más importantes rivales políticos e intentó distanciarse del centro de la guerra. Esta línea incluía la colaboración selectiva con el tribunal de crímenes de guerra de La Haya. La principal meta de Milosevic era que la ONU dejara sin efecto las sanciones impuestas sobre Yugoslavia desde mayo de 1992. El 24 de setiembre de 1994 el organismo internacional decidió un levantamiento parcial de las medidas por cien días, permitiendo vuelos internacionales e intercambios culturales y deportivos. Este éxito diplomático de Milosevic -acusado anteriormente de ser el principal instigador de la guerra en los Balcanes- contribuyó a aumentar su popularidad en la Federación. El presidente yugoslavo Zoran Lilic continuó jugando un importante papel en el proceso de paz de Bosnia-Herzegovina en 1995. El distanciamiento político entre Yugoslavia y los líderes serbo bosnios Radovan Karadzic y Ratko Mladic difería con la actitud adoptada en el plano militar. La sangrienta conquista de Srebrenica y Zepa, en julio, por parte de los serbo bosnios, contribuyó a la marginación de la oposición practicada por Milosevic. La popularidad de Milosevic dio un nuevo salto después del acuerdo de paz en Daytona, aunque su mayor triunfo fue en diciembre de 1995, cuando Estados Unidos dejó sin efecto las sanciones sobre Yugoslavia como resultado de la firma del acuerdo en París, el 14 de diciembre. Durante el embargo, el ingreso per cápita se redujo a la mitad y más de un millón y medio de personas estuvieron desempleadas. En 1997 se agravaron los enfrentamientos entre el ejército federal y la población de Kosovo (el 90% es de origen albanés). Milosevic organizó un referéndum, en toda Serbia, sobre la necesidad o no de mediación extranjera en el conflicto y dicha mediación fue rechazada por el 75% de los votantes (con el boicot de la población albanoparlante de Kosovo). En abril de 1998, soldados del ejército yugoslavo mataron a dos ciudadanos albaneses que pretendían ingresar al país, bajo pretexto de ser "terroristas". Esto agravó la tensión entre Yugoslavia y Albania, acusada por Belgrado de armar al independentista Ejército de Liberación de Kosovo (ELK). Posteriores enfrentamientos en Kosovo, en junio de 1998, llevaron a que Gran Bretaña y otros países miembro de la OTAN realizaran un llamado para intervenir en la región. Después de una breve tregua en la segunda mitad de ese año, que fue aprovechada por las fuerzas del ELK para establecer su propia política de persecución a la minoría serbia, el ejército yugoslavo reingresó al terreno. El fracaso de una ronda de negociaciones en Rambouillet, Francia, en las que los países europeos y Estados Unidos querían imponer condiciones de protectorado a toda Yugoslavia, abrieron las puertas para la guerra. Presentada como la culpable de no lograrse un acuerdo en Rambouillet, Yugoslavia quedó a disposición de la OTAN y aislada de Rusia, su vieja aliada. En marzo de 1999 la Alianza comenzó una serie de raídes aéreos contra objetivos yugoslavos en Serbia, Montenegro y la provincia de Kosovo. El Reino Unido y Estados Unidos, las principales fuerzas militares, contaron también con equipos aéreos, navales y de logística de Alemania, Italia, Francia y Turquía entre otros. Los bombardeos, fuera del alcance de los fuegos antiaéreos, provocaron cientos de muertos entre kosovares y serbios. El ataque aéreo desencadenó una campaña de represalias contra los kosovares, que debieron huir por decenas de miles a los países vecinos y a Montenegro. Los ataques aéreos de la OTAN con bombas "inteligentes" destruyeron cientos de edificios civiles, incluyendo una estación de televisión estatal, escuelas, un hospital y la embajada china en Belgrado. La violencia entre civiles serbios y kosovares creció desde el comienzo de los bombardeos. A principios de junio el Grupo de los 8 (G8) países más ricos envió al ex primer ministro ruso Viktor Chernomyrdin y al ex presidente finlandés Martti Ahtisaari para negociar las condiciones del cese al fuego. La propuesta era menos severa que la de Rambouillet, pero implicaba en los hechos la creación de un protectorado de la OTAN, con presencia simbólica de fuerzas rusas, en la provincia. Los bombardeos terminaron el 10 de junio y después de negociar con los comandantes militares de la OTAN, las fuerzas yugoslavas aceptaron el ingreso de una fuerza de la ONU, la KFOR, integrada por unos 35.000 efectivos. Según el acuerdo se reconocía la soberanía yugoslava sobre la provincia, pero en la práctica se constituyó un protectorado bajo control militar de la OTAN y cobertura política de la ONU. En setiembre el marco alemán fue impuesto como moneda oficial de la provincia. La limpieza étnica contra serbios y gitanos produjo decenas de muertos desde la llegada de la KFOR, que no llegó a desarmar totalmente al ELK, integrándolo a las fuerzas de policía. Varios miles de miembros de esas comunidades tuvieron que desplazarse de sus lugares de residencia, al tiempo que gran parte de los refugiados kosovares regresaban a la provincia. La oposición serbia no logró unirse contra Milosevic, y después de algunas manifestaciones en las que se concentraron hasta 10.000 personas exigiendo su renuncia después de la entrada de las tropas de la KFOR a Kosovo, el movimiento se dividió y terminó desapareciendo. La línea férrea que une Montenegro con Serbia fue reabierta en octubre de 1999, mientras que la prohibición de vuelos comerciales entre terceros países y Yugoslavia fue levantada en febrero de 2000. En noviembre Montenegro adoptó el marco alemán como moneda, continuando la línea de desencuentros con Belgrado. Arkan, uno de los líderes paramilitares serbios y presidente del Partido de la Unidad Serbia, cuyo verdadero nombre era Zeljko Raznjatovic, fue asesinado en enero de 2000 en un hotel de Belgrado, abriendo un ciclo de homicidios políticos que incluyó también al ministro de Defensa, el montenegrino Pavle Bulatovic, asesinado en febrero. {mospagebreak} La legislatura yugoslava aprobó en junio cambios constitucionales por los cuales el presidente pasaba a ser electo por voto popular, en lugar de serlo por la asamblea. Dado que, con anterioridad, a un presidente electo por el parlamento no se le permitía un segundo mandato, la reforma daba la oportunidad a Milosevic de postularse como candidato para las elecciones de fines de setiembre. Tras los comicios, la oposición reclamó que su candidato, Vojislav Kostunica, había ganado por una mayoría que lo eximía de una segunda vuelta. Sin embargo, luego de días de silencio, la comisión electoral le dio el 48,22% de los votos a Kostunica, contra un 40,23% de Milosevic, lo que hacía necesario una segunda instancia electoral. Estados Unidos y los países de la Unión Europea denunciaron fraude, proclamaron que la Comisión Electoral carecía de credibilidad y exigieron que Milosevic reconociese la derrota. Una revuelta popular, organizada por la oposición, a la que se sumaron fuerzas de la policía y el ejército, forzó la huida de Milosevic. Tras intensas negociaciones con los partidarios del mandatario en fuga, finalmente Kostunica fue investido como presidente. Un nuevo parlamento, electo a inicios de noviembre, designó a un partidario de Milosevic, Zoran Zizic, como nuevo primer ministro. Tras que el partido socialista perdiera por amplio margen en las elecciones parlamentarias de diciembre a manos de la coalición Oposición Democrática de Serbia (DOS), ganadora de las elecciones parlamentarias de diciembre, en enero de 2001 Milosevic fue puesto bajo arresto domiciliario y, en abril, trasladado a la cárcel de Belgrado mientras la fiscalía anunciaba que pronto se elevarían cargos contra él. Al mes siguiente, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, comunicó que la ayuda económica a Yugoslavia dependía de que Milosevic fuera entregado al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) en la Haya, y, el 28 de junio, el ex presidente fue extraditado, lo que precipitó la renuncia, como protesta, del premier Zizic. En su primera comparecencia ante el TPIY, en julio, Milosevic desconoció la legitimidad del mismo y señaló que la meta de su juicio era "producir falsas justificaciones para los crímenes de guerra que la OTAN cometió en Yugoslavia". Como parte de las reformas para revitalizar la economía, en agosto se efectivizó en Serbia el primer despido masivo en más de 50 años. Desde fin de la Segunda Guerra Mundial había imperado la garantía de empleo vitalicio, pero esto terminó cuando, tras varias semanas de negociaciones entre el gobierno y los sindicatos obreros de la fábrica de automóviles Zastava, de la ciudad de Kragujevac, se llegó al acuerdo de despedir 8.000 de sus 12.000 obreros. El ministro de Economía y Privatización Aleksandar Vlahovic declaró que el gobierno invertiría 60 millones de dólares para reiniciar la producción en la planta de Zastava y fabricar 11.000 automóviles por año. Antes de la desintegración de la ex Yugoslavia en 1991, la fábrica producía 230.000 vehículos por año y las 45 empresas del grupo Zastava eran el orgullo de la economía serbia. Las dos rondas de sanciones internacionales impuestas por la Organización de las Naciones Unidas, que cortaron todas las relaciones comerciales con el mundo, provocaron la decadencia de la fábrica de Zastava y sus empresas se transformaron en símbolo de la catástrofe económica que el país vivió en la última década del siglo XX. El régimen de Milosevic jamás había despedido trabajadores, e incluso durante la guerra y los bombardeos, los obreros recibían un salario mínimo de 10 dólares mensuales. Vuk Obradovic, uno de los cinco viceprimeros ministros de Serbia, quien dirigía la comisión investigadora sobre los diez años del régimen de Milosevic, fue destituido en mayo por el nuevo premier, Zoran Zizic, debido a denuncias de acoso sexual realizadas por decenas de mujeres entre las que se contaban secretarias, legisladoras y periodistas. Obradovic se negó a renunciar y desmintió las acusaciones, alegando que su destitución obedecía a que los "remanentes" del régimen de Milosevic habían utilizado a las denunciantes para provocar su salida del cargo. Si bien se estimaba que el PBI de la Federación Yugoslava había crecido 5% en 2001, éste todavía era apenas la mitad del de 1989. El Club de París -club de naciones ricas acreedoras- había cancelado 3.000 millones de dólares, es decir, dos tercios de la deuda oficial yugoslava, lo que abría posibilidades para que la economía -que seguía siendo una de las más ruinosas en el continente- se recuperara. La mayor expectativa del gobierno radicaba en que aumentara la inversión de capitales extranjeros y que esto acelerara la recuperación económica. El temor en Europa ante nuevas fragmentaciones en los Balcanes llevó a que la UE mediara y diseñara un plan interino por el que desaparecía la República Federal de Yugoslavia, pero se diferían declaraciones independentistas. En marzo de 2002 Yugoslavia, Montenegro y Serbia firmaron un acuerdo por el que desaparecía el nombre "Yugoslavia" y se creaba provisoriamente un nuevo estado llamado "Serbia y Montenegro". A fines de ese año se deberían aprobar nuevas constituciones que establecerían que cada estado de la federación contaría con su propio presidente, su propio ministro de defensa y su propio canciller. Asimismo, estos estados semi-independientes estarían a cargo de sus propias economías. Pasados tres años, cada miembro realizaría un referéndum para decidir si declaraba o no la independencia. En febrero de 2003 el parlamento aprobó la carta constitucional para la nueva unión de Serbia y Montenegro. La unión tendría una presidencia federal y ministerios de defensa y relaciones exteriores federales, aunque las dos repúblicas se mantendrían como estados semi-independientes a cargo de sus propias economías, utilizando inclusive distintas monedas. El problema de Kosovo, un protectorado internacional pero legalmente aún parte de Serbia, seguía sin resolverse. En marzo Zoran Djindjic, el entonces primer ministro, fue asesinado por francotiradores emboscados frente a un edificio gubernamental. Más de 200.000 personas asistieron a su funeral. El parlamento de Serbia y Montenegro eligió al montenegrino Svetozvar Marovic, vicepresidente del Partido Democrático Socialista (DPS), como primer presidente del país. La Asamblea de Serbia y Montenegro que eligió a Marovic había sido nombrada en febrero por los parlamentarios de Serbia y Montenegro. Pese a las dificultades para armonizar algunas políticas en el área económica, como los aranceles externos, el comercio entre Serbia y Montenegro aumentó 47,1% entre enero y noviembre de 2003 con respecto al mismo período del año anterior. En febrero de 2004, la disposición legal que establecía una participación mínima del 50% de los votantes para dar por válidos los comicios fue eliminada en Serbia, tras el fracaso debido al alto abstencionismo de tres sucesivas elecciones para la presidencia, vacante desde el cese del presidente Milan Milutinovic en diciembre de 2002 y ocupada en forma interina a partir de entonces por los presidentes del Parlamento. En marzo de 2004, Kosovo todavía bajo tutela de la ONU- volvió a ser escenario de violentos enfrentamientos entre la mayoría albanesa y la minoría serbia. Los dirigentes albano-kosovares, entre ellos su presidente, Ibrahim Rugova, anunciaron que su objetivo era la independencia, pese a que la ONU y la Unión Europea se habían pronunciado a favor de la autonomía dentro de la federación. En Serbia, mientras tanto, varios dirigentes reclamaron la partición de la provincia entre serbios y albaneses, otra solución resistida por las cancillerías occidentales. A fines de marzo, Washington suspendió su ayuda económica a Serbia, bloqueando el desembolso de 25 millones de dólares, por considerar que el país «no coopera suficientemente» con el TPIY al no entregar algunos de los acusados de crímenes de guerra, como Ratko Mladic, antiguo comandante de las fuerzas serbo-bosnias. En abril, en medio de un clima de división entre las fuerzas del bloque democrático y un resurgir del nacionalismo, encarnado por el ultraderechista Partido Radical Serbio, se convocaron nuevas elecciones para junio en Serbia. Mientras tanto, algunos pronunciamientos del gobierno de Montenegro en favor de anticipar el referéndum sobre la independencia fueron recibidos con escepticismo por Belgrado, que ratificó el plazo mínimo de tres años que no vencía hasta febrero de 2006- antes de la celebración de la consulta. En junio de 2004, Boris Tadic, del Partido Democrático, ganó en segunda vuelta las elecciones presidenciales en Serbia. Su rival en su cuarto intento de elección para mandatario, Tomislav Nikolic, del Partido Serbia Radical, dijo que Tadic era el nuevo presidente de Serbia y que lo felicitaba, admitió además, que habría nuevas oportunidades. Esta fue la cuarta elección en 18 meses en Serbia, las tres anteriores habían sido declaradas inválidas por la ya abolida ley que exigía más del 50% de participación para que se aprobara el proceso. Según la organización no gubernamental serbia Centro para las Elecciones Libres y la Democracia (CESID), que supervisó la votación, Tadic obtuvo 53,7% de los votos. Nikolik, quien había sido el favorito de la primera vuelta dos semanas atrás, recibió 45%. Las autoridades de Montenegro decidieron en mayo de 2005 realizar, a inicios del año siguiente, un referéndum sobre su independencia de la unión de estados de Serbia y Montenegro. El canciller Miodrag Vlahovic señaló que se trataba que restablecer la naturaleza de estado de Montenegro era un tema relacionado con la democracia y el desarrollo, si bien críticos señalaban que el motivo detrás de la realización del referéndum era que Montenegro podía tener mejores posibilidades de ingresar a la UE si lo hacía como país país independiente. Esto fue rechazado en el parlamento montenegrino por Vlahovic, quien señaló que "es falso que vayamos a ingresar con más rapidez a la Unión Europea si estamos unidos a Serbia, pues el refuerzo de las instituciones es la condición para la integración, no la unión o la separación". {mospagebreak} Josip Broz Nació el 7 de mayo de 1892 en Kumrovec, Croacia (entonces parte del Imperio Austro-Húngaro), fue hijo de madre eslovena y padre croata. Tras estar en prisión (1928-1934) y adoptar el apodo de Tito, viajó a Moscú para participar en la Internacional Comunista, llamado Komintern y más tarde Kominform. Desde París trabajó en la organización de las Brigadas Internacionales que apoyaron a los comunistas durante la Guerra Civil española.
En 1937 la Komintern envió a Tito de regreso a Yugoslavia con el propósito de reorganizar el Partido Comunista yugoslavo siguiendo los lineamientos de Moscú. Su primera meta fue luchar para abolir la dominación serbia sobre los pueblos yugoslavos. Cuando Alemania invade a Yugoslavia en 1941, Tito organiza el movimiento partisano, en el que se integraron los distintos pueblos yugoslavos, para resistir a los alemanes y a sus aliados fascistas croatas, llamados Ustaches. Josip fue un abanderado de la resistencia a la ocupación, pero tenía el propósito final de servir a su revolución comunista. Su lucha partisana tenía como objetivo principal la lucha contra los alemanes, pero el secundario era la lucha contra la monarquía. Los métodos utilizados para combatir a la corona no tenían límites, pues el asesinato en masa no era precisamente un evento ocasional. Stalin dijo de él: "Tito es un tipo listo. No se anda con rodeos cuando tiene que deshacerse de sus enemigos." Lo acompañaba Milovan Djilas un hombre muy cercano a Broz que sirvió como mensajero confidencial en varios viajes a Moscú. Los partisanos yugoslavos estuvieron tan bien organizados y entrenados que ocuparon a 30 divisiones alemanas durante el conflicto desde 1941 hasta 1945. Los alemanes ofrecieron una recompensa de 100 mil marcos por su cabeza, tal era la importancia del líder guerrillero. Mientras tanto, el General Mihailovich también organizó a un grupo de guerrilleros serbios llamados Chetniks. Finalmente los partisanos de Tito combatieron a los alemanes, a los Ustaches y a los Chetniks también. En 1942 formó un consejo antifascista dominado por los comunistas, esto empeoró su relación con los Chetniks, que propugnaba la restauración de la monarquía existente antes de la guerra. Tras fallidos intentos de reconciliar a los dos grupos rivales, los aliados dieron su apoyo a Tito en 1944. A finales de 1945 los alemanes fueron derrotados y el país, fue puesto por los aliados bajo el control de Tito. Finalmente estableció un régimen dictatorial de partido único, sin consultar la voluntad popular. Josip se auto nombró Mariscal. Inicialmente sus relaciones con la URSS fueron buenas, pero cuando el dirigente soviético criticó algunas de sus acciones, Tito optó por desligarse de la línea oficial comunista representada por el stalinismo. Por eso, el Partido Comunista yugoslavo fue expulsado de la Kominform en 1948. Esta medida obligó a Tito a efectuar varias purgas de dirigentes leales a Stalin y tomó el control total del partido. Sus hombres de confianza, Edvard Kardelj y Milovan Djilas, resucitaron el humanismo marxista que preconizaba la autogestión de los trabajadores y recomendaron reformas económicas liberales, y una leve descentralización del partido y del poder gubernamental. En 1955 volvió a acercarse a Moscú, hecho que le permitió realzar su jerarquía de líder, pero mantuvo la línea de su política original lo que disgustaba sobre manera al Kremlin. La URSS esperaba una estrecha relación, pero subyugada, mientras que Tito aspiraba a una total independencia. Esto trajo como consecuencia la "rebeldía" de los países de Europa Oriental que se encontraban tras la Cortina de Hierro, incluyendo a China y Albania, producto de la influencia de Tito. En la década de 1960 Tito se unió a los líderes de países africanos y asiáticos para promover el concepto de no-alineamiento o la independencia del Tercer Mundo frente a los líderes mundiales la Unión Soviética y a Estados Unidos. Después de gobernar a Yugoslavia durante 35 años, Tito murió el 4 de mayo de 1980 en Ljubljana tras una prolongada enfermedad. Fue enterrado en Belgrado. {mospagebreak} Geografía
Estado federal de Europa meridional, en la península Balcánica; 102.173 km2, 10.480.000 hab. Cap. Belgrado. La nueva Federación yugoslava, constituida en abril de 1992 por las antiguas repúblicas de Serbia (en la que se incluyen las provincias autónomas de Vojvodina y Kosovo) y Montenegro, limita al N con Hungría, al NE con Rumania, al NO con Croacia, al E con Bulgaria, al O con Bosnia- Herzegovina y al S con Macedonia y Albania; al SO, sus costas (Montenegro) están bañadas por el mar Adriático. El relieve de la actual Yugoslavia está dominado por los terrenos de cierta elevación. Al S del río Sava se extienden un conjunto de colinas (Sumadija) y montañas que forman parte de diversos sistemas orográficos, separados fundamentalmente por el valle del Morava, que constituye el eje de la región y una de las áreas más pobladas y económicamente más ricas: así, al E del Morava se levantan las terminaciones occidentales de los Cárpatos Meridionales (o Alpes de Transilvania), de los Balcanes (Stara Planina) y del Ródope, mientras que al O se elevan los contrafuertes orientales de los llamados Alpes Dináricos (Kopaonik), principal sistema orográfico del O de la península Balcánica, que alcanza una de sus máximas altitudes en Montenegro, concretamente en el macizo de Durmitor (2.522 m). El N de Serbia (Vojvodina) está ocupado por el sector meridional de la llanura Panonia (Banato), avenado por el Danubio y uno de sus principales afluentes, el Tisa (Tisza). El clima yugoslavo es de tipo semicontinental, presenta inviernos fríos (temperatura media en enero por debajo de 0 oC) y veranos calurosos (media en julio por encima de los 20 oC). Las precipitaciones, muy abundantes en los relieves de montaña del S (hasta 2.000 mm anuales), disminuyen hacia los llanos del N (500-700 mm en Vojvodina). Serbia y Montenegro ocupa la parte central de la península Balcánica, entre Hungría al norte, Macedonia al sur, Rumania y Bulgaria al este y Bosnia-Herzegovina, Croacia y Albania al oeste. En su territorio se cruzan los principales caminos que llevan del norte al sur y al sureste, así como del oeste al este. A través de Serbia y Montenegro fluye el gran río europeo Danubio, que conecta la Europa Central con el Mar Negro, mientras que la salida al Mar Adriático proporciona al país el acceso a las rutas marítimas internacionales. El valle del río Morava, conectado con el valle del río Vardar en Macedonia, permite el transporte de mercancías y viajeros hasta el Mar Egeo, el Mediterráneo y el Próximo Oriente. Esta situación geográfica de Serbia y Montenegro representa una gran ventaja para el desarrollo, aunque algunos viajeros observaron que también tenía algunos inconvenientes. Ellos dijeron que "los serbios habían construido su casa junto a la carretera", por lo que además de los huéspedes bienvenidos, con frecuencia los visitaban los invasores. Al norte del país se encuentra Voivodina, que ocupa una parte de la extensa llanura de Panonia y representa el granero de Serbia y Montenegro. Al sur de Voivodina se extiende la ondulada Sumadia, surcada por los valles fluviales. En la parte central de Serbia y Montenegro se encuentra el macizo de Kopaonik. La parte oriental, hacia la frontera con Rumania y Bulgaria, está formada por una serie de cordilleras. Al sur se encuentra el valle de Kosovo y Metohija, bordeado por las cimas de las montañas Sar-planina y Prokletije, y al sudoeste la región escarpada de Montenegro que llega hasta el mar Adriático. Este relieve, caracterizado por grandes ríos que pertenecen tanto a la cuenca adriática como egea, y con un clima continental moderado, ofrece muchas posibilidades para el desarrollo de economía, energética, minería, comunicaciones y turismo, porque abunda en campo fértil, ríos de gran caudal y montañas ricas en minerales raros. Las maravillas naturales y los paisajes de Serbia y Montenegro son excepcionales incluso a nivel europeo. Esa es la razón de que Serbia y Montenegro tenga nueve zonas que por sus características naturales están protegidas como parques nacionales. Montenegro cuenta con los siguientes parques naturales: Biogradska Gora, con un bosque vírgen en cuyo centro se encuentra un lago de agua límpida
Durmitor, con 18 lagos glaciales y los ríos Piva y Tara, cuya garganta, con paredes rocosas de 1.000 metros de altura, es la más profunda de Europa; Lovcen y el lago Skadar, que representa la mayor depresión en Europa. En Serbia destacan por su belleza el desfiladero de Djerdap en el río Danubio, donde en algunas partes el cauce por el que fluye la enorme masa de agua se estrecha a tan sólo 150 metros, así como las montañas Tara y Kopaonik, con gran riqueza de especies vegetales únicas. También son unas auténticas joyas de la naturaleza las montañas Sar-planina, al sur, y Fruska gora, al norte. Cuando a estos parajes se añaden numerosas cuevas y simas cársticas, el desierto de arena de Deliblatska pescara, que se encuentra en Banat, y el humedal de Obedska bara en Srem (Voivodina), está claro que en Serbia y Montenegro hay numerosas zonas dignas de ver. La belleza de la Costa Adriática y las playas de arena de Montenegro tienen gran fama. La cima más alta de la montaña Prokletije alcanza 2.656 metros. El puerto más alto es el de Cakor (1.849 metros) y se encuentra en la carretera Pec - Andrijevica. El río más largo es el Velika Morava, resultado de la confluencia de los ríos Morava del Sur y Morava del Oeste. Otros ríos importantes son Danubio, Sava, Tisa y Drina, pero ellos traspasan las fronteras de Serbia y Montenegro. Cubierto en su mayor parte por montañas, el país sólo tiene una llanura importante al norte del río Sava, afluente del Danubio, donde se concentran las actividades agrícolas. El clima es continental en esta región y mediterráneo en la zona costera. En las montañas abundan los recursos mineros (bauxita, carbón, cobre, plomo y zinc) que, junto al turismo en la costa adriática de Montenegro son fuente de importantes ingresos. Hay múltiples problemas ambientales provenientes del conflicto bélico, sobre todo del bombardeo de la OTAN. Uno de los más marcados es la polución del uranio empobrecido utilizado en los proyectiles lanzados por la coalición atlántica. {mospagebreak} Sveti Stefan, la 'niña bonita' de Montenegro
«Estábamos acostumbrados a recibir huéspedes ilustres», se lamenta Peric, que a sus 54 años ha visto los tiempos dorados y la decadencia de Sveti Stefan un antiguo puerto de pescadores erigido sobre un caprichoso tómbolo rodeado por el Adriático. Peric espera ahora asistir a su resurgimiento. Según muchos viajeros que lo conocieron antes de los años noventa, Sveti Stefan es uno de los lugares con más encanto del Adriático. Ahora, con la normalidad que está regresando a la antigua Yugoslavia, vuelven los turistas que convirtieron a este pueblo en un reducto de lujo y glamour. Encaramado en un tómbolo y rodeado por dos bonitas playas cercadas por los bosques, el pueblo de antaño sigue aparentemente intacto, pero la realidad es que en sus casas ya no vive ningún pescador. Todas mantienen su aspecto, pero juntas forman un exclusivo hotel que goza del encanto de la arquitectura tradicional y de las mejores vistas al mar.
Un destino prometedor Sveti Stefan es la 'niña bonita' del turismo de Serbia y Montenegro, un sector del que la república espera extraer un enorme provecho gracias a sus escasa anunque bella costa, sus bosques casi vírgenes y su accidentada geografía, que incluye profundísimos cañones como el del río Tara. Cada vez son más los turistas extranjeros que se aventuran en tierras montenegrinas. En 2003 se contabilizaron unos 140.000, que aunque puedan parecer escasos, representan un incremento del 36% respecto al año anterior. El crecimiento está siendo tan fuerte, que se está haciendo patente una preocupante escasez de plazas hoteleras. Además, las autoridades del país tratan de profesionalizar la gestión de los establecimientos ya existentes, más acostumbrados a funcionar según las reglas del antiguo régimen comunista que en clave de mercado. Pero las construcciones ilegales que proliferan en algunas partes de la costa, la mala calidad de las carreteras, los cortes de agua corriente en los lugares más concurridos y, sobre todo, la ausencia de una conciencia ecológica, aún por desarrollar por muchos montenegrinos que no se extrañan al encontrar un camión desbarrancado en medio de un parque nacional, son los obstáculos que Montenegro tendrá que superar para hacer realidad su sueño de convertirse en un destino turístico de primera clase, capaz de atraer -como en otros tiempos-, a figuras de la talla de Mónica Viti o Sofía Loren. Reuters {mospagebreak} La Sociedad Población: 10.522.349 personas Pueblo: Los grupos mayoritarios son el serbio (62.6%) y el montenegrino (5%); albaneses (16.6%); húngaros (3.3%); "yugoslavos" (3.3%); roma (1.3%); croatas (1%). En la región de Kosovo -actualmente protectorado internacional- cerca del 90% de la población es de origen albanés. Estas cifras están sujetas a error, debido a la excepcional situación política. Religión: serbio-ortodoxos, 65%, musulmanes 19%, católicos 4%. Idiomas: serbio y montenegrino (oficiales), albanés, húngaro, eslovaco, roma. Partidos políticos: Oposición Democrática de Serbia, una coalición que agrupa varios partidos incluyendo el Partido Democrático y el Movimiento Democrático de Serbia. El Partido Socialista de Serbia (SPS), nacionalista, actúa junto con Izquierda Yugoslava; Partido Popular Socialista de Montenegro; Partido Democrático Socialista de Montenegro; Unión Húngara de Voivodina; entre otros. Nombre oficial: Srbija - Crna Gora (Serbia y Montenegro) Capital: Belgrado 1.697.800 hab. (1999)
Otras ciudades: Pristina 190.500 hab.; Nis 184.400; Novi Sad 176.100 (2000). Gobierno: república confederada parlamentaria, con dos estados constituyentes, la república de Serbia (Republika Srbiie) y la República de Montenegro (Republika Crna Gora). Ambas repúblicas tienen una política común en cuanto a defensa, cancillería, comercio y derechos humanos. Por referéndum, sus respectivas poblaciones, deberán decidir entre seguir perteneciendo a la nueva -y más laxa- federación, o si optarán por la independencia. Svetozar Marovic, presidente desde marzo de 2003; Zoran Zivkovic, primer ministro serbio; Milo Djukanovic, primer ministro montenegrino. Los 126 miembros del Parlamento (Asamblea de Serbia y Montenegro), que eligieron a Marovic, fueron nombrados en febrero de 2003, por cuatro años por los parlamentarios de Serbia (91 asientos) y Montenegro (35 asientos). Los mandatos se dividen entre los partidos y las coaliciones, en proporción al número de asientos correspondientes a los parlamentos de Serbia y Montenegro. La provincia de Kosovo está bajo una autoridad internacional administrada por Charles H. Brayshaw, desde junio de 2004. Fiesta nacional: 29 de noviembre, Proclamación de la República (1945). Fuerzas armadas: 126.500 (60.000 reclutas) (1995). {mospagebreak} DEMOGRAFIA Población: 10.522.000 (2002)
Esperanza de vida al nacer: 73 años (2000-2005)
Alfabetismo: 98 % (2000) COMUNICACIONES
Crecimiento anual: 4,9 % (2000) ENERGIA GASTO PUBLICO TRABAJO {mospagebreak} La literatura serbocroata La tradición literaria de Serbia y de Croacia nació en el siglo IX y conoció un gran auge a partir del siglo XIX.
Las literaturas serbias y croatas son literaturas eslavas del sur. Son inseparables del origen de la tradición literaria eclesiástica cristiana. En el siglo IX, dos griegos de Salnica, Cirilo y Metodio, son llamados en Moravia por el príncipe Rostislav. Introducen el cristianismo en los eslavos y Cirilo traduce la Biblia en eslavo. La adaptación que realizan del alfabeto griego da nacimiento, según los lugares en donde se instalan finalmente, a los alfabetos glagolítico y cirílico, apoyos respectivos de la literatura croata popular y de la literatura serbia. Los textos más antiguos, jurídicos y políticos, conocidos en estos idiomas datan de 1110 y de 1189. Si el alfabeto glagolítico cede ante el alfabeto latino, al que debía enfrentarse en Croacia tras haber servido para transcribir algunas hagiografías, cuentos, actas de apóstoles apócrifos y novelas populares, el serbio cirílico da origen a una literatura constituida, sobre todo, de vidas de reyes y, procedente de la tradición, de vidas de santos. Los monasterios serbios serán el crisol de esta literatura, hasta que la dominación turca la extingue definitivamente. La mitad del siglo XV marca el final de la literatura en serbio antiguo. La literatura popular y el humanismo El relevo lo toma la poesía popular de tradición oral, que va a unificar las tradiciones serbia y croata. Los cantos celebran las estaciones y los trabajos agrícolas, la vida doméstica, las bodas o el amor (la balada Hasanaginica es la más conocida de estas poesías), o narran la leyenda de la resistencia a la opresión otomana. A finales del siglo XV, la costa dálmata y Croacia, gracias especialmente a la influencia veneciana, ofrecen un espacio propicio para expansión de una literatura marcada por el humanismo, con la creación de poemas, trabajos científicos y diccionarios. La cultura humanista y la cultura popular se hallan en la obra de Marko Marulic (1450-1524), que da a su poesía una dimensión de exhortación política, y en la de numerosos poetas aristocráticos que, con un estilo inspirado especialmente por Petrarca, describen los paisajes y la vida del pueblo. En el Renacimiento, no sólo se desarrolla la cultura croata, sino que también se integra la cultura europea latina. En el siglo XVII, las influencias austrohúngaras y venecianas favorecen la emergencia de una literatura croata barroca, pero la literatura croata popular conserva su viveza en sus consecuencias.
Tras la migración serbia de 1760, en el sur de Hungría y en la burguesía serbia austrohúngara se produce el resurgimiento de la literatura serbia. La sociedad literaria Matica Srpska es uno de los primeros signos. Vuk Stefanovic Karadzic (1787-1864), fundador de las cartas serbias modernas, se sumerge de la tradición popular serbia, de la que extrae Antología de los cantos populares, 8 volúmenes publicados entre 1814 y 1866, que le dan una gran notoriedad.
Goethe traducirá algunos de sus cantos. Este trabajo de recopilación y de reescritura poética se duplica con un trabajo de gramático-lexicográfico (publica una gramática y un diccionario serbio) y de historiador. Cantos de pasiones o poesía metafísica, el romanticismo serbio, cuya figura más emblemática es Petar II Petrovic Njegos (1813-1851), autor de Candelabro de microcosmos y de La Corona de la montaña, no puede separarse de la afirmación de la identidad nacional. Procedente del romanticismo croata, August Senoa (1838-1881) escribe novelas históricas (La Rebelión de los campesinos, 1877) y novelas que despeinan a la sociedad contemporánea (El amigo Lauren, el Joven Señor, Lucas el mendigo) a la manera de Balzac. Su obra asegura la transición hacia el realismo que va a impregnar la cultura croata de finales del siglo XIX.
El siglo XX marca la era de la fusión y de la división de las literaturas yugoslavas, fusión alrededor de un idioma, el serbocroata, y uno de sus dialectos, el stokavianos, y división de las investigaciones literarias que pone fin al realismo. El surrealismo conoce un gran auge en Serbia, especialmente con Marko Ristic (1902-1984). La vida literaria yugoslava se cristaliza de manera importante con la Resistencia. Las dos figuras predominantes de la literatura serbocroata del siglo XX son, sin embargo, Ivo Andric y Miroslav Krleza. Ivo Andric (1892-1975), premio Nobel de Literatura en 1961, encarna, en El puente sobre el Drina, La Crónica de Travnik, y La Corte Maldita, entre los almocárabes de pueblos y de leyendas que han recorrido toda Serbia. Miroslav Krleza (1893-1981), autor del Regreso de Filip Latinovicz (1932), precede a la destrucción de la novela realista debido a su acercamiento existencialista. Su acción antidogmática al ejemplo del modelo estético comunista es capital en el paisaje literario yugoslavo de los años cincuenta. Pero Krleza es también el cronista de la decadencia y de las angustias del tiempo en Marte, el dios croata (1922), Los Glembajev (1932-1933), Ya no juego más (1938) y El Banquete en Blituania (1962). Las literaturas serbia y croata han intercambiado y compartido sus tradiciones respectivas. De esta mezcla de lirismo y de realismo nació una literatura única y múltiple que, desde el siglo XIV, ha sido el crisol de las influencias extranjeras ? turca, rusa, italiana, austriaca, húngara, alemana, francesa, etc. La reflexión sobre la identidad colectiva, el combate político, la rebelión contra el opresor no han estado nunca ausentes. {mospagebreak} Fiestas y celebraciones Para ser una región tan pequeña, Serbia y Montenegro abarca una considerable lista de eventos lúdicos. En Belgrado tiene lugar un festival de cine, en febrero; un festival internacional de teatro a mediados de septiembre; un festival jazz de verano y un festival de música clásica en noviembre. En Novi Sad se celebra un festival cada vez más popular, el festival de música Exit en agosto que atrae a numerosas bandas europeas para actuar en la Ciudadela de Petrovaradin. En la misma ciudad, también tiene lugar una feria agrícola a mediados de mayo, además del festival de teatro Sterijino Pozorje y del festival de poesía infantil Jovan Jovanovic Zmaj. En Guca, cerca de Cacak en Serbia, se celebra el animado y popular Festival de Trompeta de Dragacevo a finales de agosto. En Montenegro, en Budva tiene lugar un festival de verano, mientras que en Herceg Novi se celebra el festival de música de Suncale Skaleen julio. Los principales días festivos del país son el Año Nuevo (1 y 2 de enero) y la Navidad ortodoxa (6 y 7 de enero). Música La música popular, -folk- en Yugoslavia es muy importante. Instrumentos como la caraba (gaita pequeña), gajde (otro tipo de gaita) más similar a la que se usa en Galicia, Asturias o Escocia, hecha de piel de cabra, frula (flauta pequeña), duduk
La música más popular y más genuina en Serbia es la ?Blehmuzica?, o música de bronce, hecha fundamentalmente por campesinos, con instrumentos de viento, música que está muy presente en películas de Emir Kusturika como ?Underground? o ?Gato Negro, Gato Blanco?. Hej Sloveni es el Himno Nacional de la confederación de Serbia y Montenegro. Entre 1945 y 1992 fue el himno nacional de la antigua Yugoslavia. El himno tenía versiones en serbo-croata, esloveno y macedonio. Es el himno nacional de Serbia y Montenegro desde la segunda mitad del 2004, utilizando la versión en serbio. La letra es de Samuel Tomasik y la música de Kleofas Oginski. Versión en serbio Хеј Словени, јоште живи Живи, живи дух словенски Нек' се сада и над нама Ми стојимо постојано {mospagebreak} El Fútbol en Serbia Montenegro Serbia y Montenegro llega por primera vez a un mundial con este nombre. Anteriormente, era la selección nacional de la República Federal de Yugoslavia (1994 - 2002) y antes de eso la selección nacional de Yugoslavia, antes del desmembramiento de dicha nación. Con toda esa historia, esta selección ha participado 8 veces en los mundiales, oportunidades en las que su mayor logro fue en 1930 donde llego a ser semifinalista. Su última participación se registró en Francia 1998, de donde se despidieron en octavos de final frente a Holanda. Para llegar a Alemania los Plavi (azules) cosecharon seis victorias y cuatro empates, y son uno de los 8 equipos europeos que terminaron la eliminatoria invictos gracias a una muy fuerte línea defensiva y un arquero sumamente efectivo, Dragoslav Jevric quien solo ha recibido un gol en los 10 encuentros. Entre las estrellas que esta selección nos permite apreciar están Mateja Kezman
y Savo Milosevic, quienes militan en el fútbol español y cómo no, Dejan Stankovic jugador del Inter de Milán. Los serbios-montenegrinos bajo el mando de su estratega Petkovic, serán otro dolor de cabeza en este grupo. Sus números indican que es un equipo al que marcarle un gol parece una misión imposible. Serbia y Montenegro se estrena con Holanda el 11 de junio, un partido que será muy interesante para poder conocer el poderío esta selección que busca poner en aprietos a argentinos y holandeses, favoritos de la llave. Fuente: FIFA.com Descripción: La defensa es la clave del éxito de esta escuadra. Tras su fase de clasificación, en la que terminó en la primera posición del Grupo 7, se convirtió en uno de los ocho equipos del Viejo Continente que selló su presencia en el Mundial sin perder un solo encuentro (seis victorias y cuatro empates). Pocos podían pensar cuando este conjunto cayó ante Azerbaiyán, en la fase de clasificación para la Eurocopa de 2004, que su historia iba a cambiar tanto. Petkovic tomó el relevo en el banquillo de Dejan Savicevic y, desde entonces, los éxitos de los &lsquoplavi' (los azules) se han sucedido sin interrupción. Algunas de sus principales estrellas son Mateja Kezman, Dejan Stankovic y el veterano Savo Milosevic. No obstante, y pese a que todos los futbolistas mencionados son ofensivos, no conviene olvidar que esta escuadra base sus buenos resultados en la fortaleza defensiva. Colores : Camiseta azul y pantalón blanco Fuente: Eurosport Informe preparado para www.escolares.com.ar por Susana Menéndez
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Bohemio distrito de Skadarlija
(flauta grande), y el violín son utilizados en sus danzas. En Kosovo la música es muy similar a la turca, con la zorna (flauta árabe) y el tambor de piel de cabra como instrumentos principales para su danza típica, el kolo, que se ejecuta en círculos.







